La madre es quien además de darnos la
vida nos dio la oportunidad de conocer todo lo que Dios creó para nosotros;
ella nos brinda su amor y su cariño sin pedir nada a cambio; no solo nos trajo
al mundo sino también nos entrega lo mejor de su vida en cada día; muchas veces
sacrifica sus comodidades, necesidades esenciales y hasta lujos para darnos lo mejor.
Los hijos e hijas debemos reconocer y
retribuir la ternura de esta persona maravillosa quien desde su vientre nos
brindó dulzura y calor maternal. Ella se merece nuestro, respeto, amor e
inmenso agradecimiento por brindarnos todo lo que tenemos, por ayudarnos a
crecer en la mente y en el corazón.
Para cada madre lo más importante es
que su hijo o hija sea una persona de bien, que crezca como ser humano, como
profesional. Por esto, en este día que se celebra a todas las madres, pongamos
en alto todo nuestro amor, festejémosla para alcanzar un año más de bendición para
nuestra familia y no olvidemos que ella es la pieza fundamental del hogar. ¡Amemos
a nuestra madre! Valorémosla, en cada día que está con nosotros. Habrá un tiempo
en el que dejará de existir y ya no podrá escuchar lo que sentíamos por ella,
lo importante que fue en nuestra vida o que la amamos por siempre. (Redacción: Nicole Ramón)
¡FELIZ DIA DE LAS MADRES!









